Lanzamiento del Índice de Finanzas Sostenibles 2026: América Latina y el Caribe frente al desafío de transformar sus finanzas públicas
El 20 de octubre de 2026, el Grupo de Financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe (GFLAC) presentó los resultados de la séptima edición del Índice de Finanzas Sostenibles (IFS) en el encuentro virtual “Panorama de las finanzas sostenibles en LAC: avances, retrocesos y perspectivas hacia el futuro”.
El evento reunió a especialistas y representantes gubernamentales para analizar los avances y desafíos de las finanzas sostenibles en la región, así como las oportunidades para alinear las decisiones presupuestarias con los compromisos climáticos y de desarrollo sostenible.
Los resultados del IFS 2026 muestran una brecha persistente: los países analizados continúan destinando muchos más recursos a actividades intensivas en carbono que a aquellas que contribuyen a la sostenibilidad. Este desequilibrio plantea una pregunta central para la política económica y climática de la región: ¿cómo transformar las finanzas públicas para que contribuyan efectivamente a una transición sostenible y justa?
El evento se organizó en dos sesiones complementarias. La primera se centró en el panorama regional de las finanzas sostenibles en América Latina y el Caribe, mientras que la segunda abordó los retos y oportunidades de México, tanto a nivel federal como en sus 32 entidades federativas.
Primera sesión: los desafíos estructurales de las finanzas sostenibles en América Latina y el Caribe
Durante la primera sesión, Sandra Guzmán Luna, fundadora y directora general de GFLAC, presentó los principales resultados de la séptima edición del IFS, en conversación con Thais Gadea Lara, periodista especializada en cambio climático.

El IFS es una herramienta de monitoreo que se aplica anualmente para analizar los ingresos y egresos nacionales e internacionales relacionados con el cambio climático y el desarrollo sostenible, e identificar los recursos que continúan destinándose a actividades que obstaculizan la transición hacia economías bajas en carbono y resilientes al clima, como la extracción y producción de combustibles fósiles y la minería. Para ello, analiza cuatro variables: ingresos sostenibles, ingresos intensivos en carbono, presupuestos sostenibles y presupuestos intensivos en carbono. Esta edición examinó las finanzas de los 20 países más emisores de la región, con datos correspondientes a 2026
Consulta el resumen ejecutivo regional: https://www.sustainablefinance4future.org/ifs2026
Al presentar los resultados, Sandra Guzmán señaló que los ingresos intensivos en carbono fueron 12 veces superiores a los ingresos sostenibles. Asimismo, los presupuestos destinados a actividades intensivas en carbono superaron 3,8 veces a los presupuestos sostenibles. Estas cifras evidencian que una proporción importante de los recursos públicos continúa vinculada a actividades que dificultan la transición hacia economías sostenibles.
La presentación también evidenció los desafíos en la distribución del financiamiento climático internacional. La mitigación concentró el 54,4 % de los recursos identificados, frente al 27,2 % destinado a adaptación y el 18,4 % a biodiversidad. A esto se suma que los préstamos representaron casi el 90 % del financiamiento identificado, lo que plantea desafíos para los países que enfrentan restricciones presupuestarias y altos niveles de endeudamiento, al incrementar las presiones sobre sus finanzas públicas.
Durante el diálogo, Thais Gadea Lara destacó que el financiamiento es un elemento central de las negociaciones climáticas internacionales. Sin embargo, señaló que la discusión no debe limitarse a los montos comprometidos, sino considerar también las condiciones de acceso, la distribución de los recursos y su capacidad para responder a las necesidades de los países en desarrollo.
Desde esta perspectiva, Sandra Guzmán enfatizó la necesidad de transformar la arquitectura financiera internacional, facilitar el acceso a recursos concesionales, fortalecer las subvenciones y reducir progresivamente los flujos financieros incompatibles con los objetivos climáticos.
Segunda sesión: México y el reto de incorporar la acción climática en los presupuestos públicos
La segunda sesión, moderada por Lorena Caballero, directora técnica de GFLAC, se centró en los resultados del IFS 2026 para México y de la segunda edición del Índice de Finanzas Sostenibles Subnacional (IFSS), que analiza las finanzas públicas de las 32 entidades federativas.

Los resultados a nivel federal muestran que, los ingresos provenientes de actividades intensivas en carbono fueron 89 veces superiores a los ingresos sostenibles, mientras que los presupuestos destinados a estas actividades superaron 16 veces a los presupuestos sostenibles, una tendencia que ha mostrado pocos cambios significativos desde 2019.
Consulta el resumen ejecutivo: https://www.sustainablefinance4future.org/%C3%ADndice-subnacional-m%C3%A9xico
En el ámbito subnacional, los resultados del IFSS 2026 también evidenciaron brechas importantes en la orientación de las finanzas públicas. Los ingresos provenientes de actividades intensivas en carbono fueron casi cinco veces superiores a los ingresos sostenibles. Por su parte, los presupuestos destinados a actividades intensivas en carbono superaron 3,4 veces a los presupuestos sostenibles.
Ante este panorama, se destacó la importancia de integrar la acción climática en la planeación presupuestaria, con metas e indicadores claros, y fortalecer la coordinación entre las áreas de finanzas y medio ambiente para identificar y dar seguimiento al gasto climático.
Estos desafíos dieron paso a un diálogo sobre cómo traducir los compromisos climáticos en decisiones presupuestarias concretas, considerando las capacidades y necesidades de cada territorio.
De los resultados a la implementación
La segunda sesión reunió a representantes del Gobierno federal, el Poder Legislativo y los gobiernos de Oaxaca y Ciudad de México para dialogar sobre los desafíos de llevar los compromisos climáticos a las decisiones presupuestarias. Participaron José Horacio Limón, de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT); Laura Ballesteros, diputada federal; Iris Jocelin López Zavaleta, subsecretaria de Cambio Climático del estado de Oaxaca; y Juan Francisco Barajas, de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México.
Desde la perspectiva federal, José Horacio Limón señaló que México necesita movilizar aproximadamente 13,6 billones de pesos entre 2023 y 2030 para cumplir sus compromisos de sostenibilidad. Ante esta necesidad, destacó la importancia de diversificar las fuentes de financiamiento, impulsar proyectos financieramente viables y articular recursos públicos y privados para implementar las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC).
Por su parte, Laura Ballesteros subrayó el papel del Poder Legislativo para fortalecer la fiscalización del gasto público y promover una mayor coherencia entre los compromisos climáticos y las decisiones presupuestarias. También destacó la importancia de revisar la asignación de recursos a actividades intensivas en carbono y considerar las prioridades de los territorios.
Desde Oaxaca, Iris Jocelin López Zavaleta, subsecretaria de Cambio Climático del estado, destacó que las limitaciones técnicas e institucionales de los gobiernos locales dificultan la incorporación de la acción climática en los presupuestos. Por ello, señaló la necesidad de fortalecer las capacidades municipales, la coordinación entre los distintos niveles de gobierno y los mecanismos de gobernanza para impulsar proyectos acordes con las necesidades territoriales.
En el caso de Ciudad de México, Juan Francisco Barajas resaltó la importancia de vincular la planeación climática con las decisiones financieras, fortalecer el etiquetado presupuestario y mejorar los mecanismos de seguimiento del gasto.
Las intervenciones coincidieron en que avanzar hacia finanzas públicas sostenibles requiere más que movilizar recursos: implica mejorar su asignación, transparencia y seguimiento. En este proceso, el IFS y el IFSS ofrecen evidencia para identificar brechas y fortalecer la articulación entre las decisiones fiscales, las prioridades territoriales y los compromisos climáticos de México.
Hacia una transformación estructural de las finanzas públicas
Los resultados del IFS y el IFSS 2026 muestran que avanzar hacia finanzas sostenibles requiere no solo movilizar más recursos, sino transformar la manera en que se generan, asignan y utilizan los recursos públicos. Esto implica fortalecer la inversión en prioridades climáticas, mejorar la transparencia y alinear las decisiones presupuestarias con los compromisos climáticos y las necesidades de cada territorio.
De cara a la COP31, alinear los flujos financieros con el artículo 2.1(c) del Acuerdo de París es una oportunidad para acelerar esta transformación. El IFS y el IFSS aportan evidencia para orientar este proceso y fortalecer la toma de decisiones. La acción climática exige que las finanzas públicas dejen de perpetuar las actividades intensivas en carbono y se conviertan en un motor de la transición hacia economías sostenibles y resilientes.
Revive la presentación del índice:
Autores:
Guilherme Novaes, Asociado en Finanzas públicas para Brasil, GFLAC
Luz Andina Parrado, Asociada en Creación y fortalecimiento de capacidades, GFLAC
Gonzalo Flores, Pasante Análisis de datos y acompañamiento técnico para el Índice de Finanzas Sostenibles, GFLAC


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