Análisis del componente de financiamiento en las NDCs de América Latina y Caribe
- GFLAC
- hace 3 horas
- 5 Min. de lectura

Por: Alan Senra, Asociado en Financiamiento Climático Internacional para Brasil
El estudio “Análisis del componente de financiamiento en las NDCs de América Latina y Caribe” revisa 21 NDCs presentadas entre noviembre de 2024 y diciembre de 2025, evaluando la integración del financiamiento climático con base en la metodología de GFLAC, que se estructura en diez recomendaciones de carácter estratégico y operativo orientadas a: (1) mejorar la coherencia política y la coordinación institucional; (2) identificar y dimensionar las brechas de financiamiento; (3) desarrollar estrategias nacionales de financiamiento climático; (4) definir enfoques diferenciados por sector y nivel de gobierno; (5) promover sinergias entre acción climática, biodiversidad y transiciones justas; (6) fortalecer las capacidades institucionales; (7) ampliar los mecanismos de participación y coordinación intra e interinstitucional; (8) impulsar estrategias lideradas localmente; (9) establecer principios orientadores para el financiamiento climático; y (10) consolidar sistemas de evaluación, monitoreo, reporte y verificación (MRV), con el fin de fortalecer la implementación y credibilidad financiera de las NDCs en la región.
Los resultados muestran avances importantes, pero también revelan la existencia de tres trayectorias de comportamiento climático en la región. La primera trayectoria corresponde a los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), que se destacan por una planificación más detallada, la estimación de costos, la identificación de brechas y la articulación de esquemas de gobernanza más cohesionados. Su alta vulnerabilidad y estructuras institucionales más compactas permiten acelerar la integración entre metas, financiamiento y acciones.
La segunda trayectoria corresponde a países de mayor peso económico y territorial, como Brasil, México, Colombia y Chile. Aunque cuentan con marcos institucionales robustos, políticas climáticas consolidadas y una arquitectura normativa sólida, sus NDCs presentan vacíos significativos en la operacionalización financiera, lo que genera una brecha entre la ambición declarada y la capacidad real de implementación. La ausencia de estrategias nacionales consolidadas de financiamiento climático sigue siendo un obstáculo transversal.
La tercera trayectoria está conformada por los demás países, de carácter intermedio, que muestran avances parciales en planificación, participación y coherencia sectorial, pero aún enfrentan brechas estructurales en capacidades técnicas, financiamiento, articulación intersectorial y territorialización. Sus NDCs tienden a depender fuertemente del apoyo externo y presentan avances fragmentados, sin lograr consolidar marcos integrales de financiamiento.
El estudio concluye que, para avanzar en la implementación efectiva de los compromisos climáticos, es esencial fortalecer la dimensión financiera y territorial de las NDCs, mejorar la articulación y las interdependencias entre clima, biodiversidad y justicia social, y ampliar el acceso equitativo al financiamiento internacional. Solo mediante un enfoque integrado, inclusivo y financieramente viable será posible transformar estas tres trayectorias de ambición climática en rutas efectivas hacia una transición justa y resiliente en América Latina y el Caribe.
Este nuevo estudio comparativo sobre las NDCs 3.0 de América Latina y el Caribe se integra de manera estratégica con los documentos previos elaborados por GFLAC, “NDCs 3.0 y financiamiento climático: 10 recomendaciones para hacer las NDCs financiables” y el taller NDCs 3.0 y financiamiento climático: recomendaciones para hacer las NDCs financiables, conformando un conjunto coherente y complementario de conocimientos orientados a fortalecer el vínculo entre ambición climática y financiamiento. Mientras el primer documento establece el marco metodológico y conceptual para construir NDCs financiables, y el segundo recoge las experiencias y aprendizajes compartidos entre múltiples actores regionales, este estudio aporta la evidencia empírica y comparativa de su aplicación en veinteuno países de la región. En conjunto, los tres materiales proporcionan una hoja de ruta integral que combina teoría, práctica y análisis para guiar a los países de América Latina y el Caribe hacia NDCs más robustas, inclusivas y financieramente viables, consolidando el liderazgo regional rumbo a la COP30 y más allá.
NDCs 3.0 y financiamiento climático: recomendaciones para hacer las NDCs financiables
Los países de América Latina y el Caribe revisan y actualizan sus NDCs 3.0 rumbo a la COP30 en Belém, Brasil, lo cual representa una oportunidad para fortalecer las metas de mitigación y adaptación, incorporar la justicia climática, abordar las pérdidas y los daños, y generar sinergias con las agendas de biodiversidad, género y derechos humanos, al tiempo que se aseguren mecanismos de participación ciudadana a nivel territorial. Para lograrlo, se requieren estrategias de financiamiento claras y sostenibles que conviertan las NDCs en hojas de ruta implementables, con objetivos respaldados por planes, instrumentos y actores claramente definidos. En este contexto, GFLAC elaboró el documento “NDCs 3.0 y financiamiento climático: 10 recomendaciones para hacer de las NDCs instrumentos financiables”, que ofrece un marco estructurado en cuatro pilares y diez recomendaciones para guiar la construcción de NDCs ambiciosas y financiables.
Pilar A – Diagnóstico financiero: Una NDC financiable requiere un diagnóstico sólido que calcule costos sectoriales, estime necesidades de adaptación y mitigación, e identifique brechas entre los recursos disponibles y los requeridos. Ejemplos de países como Santa Lucía o Zimbabue muestran cómo la cuantificación sectorial traduce compromisos en cifras claras.
Pilar B – Arquitectura de financiamiento: Las NDCs deben contar con estrategias nacionales que integren presupuestos públicos, cooperación internacional y mecanismos innovadores. Un reto central es redirigir flujos dañinos, como los subsidios a los combustibles fósiles, hacia inversiones en transición energética y resiliencia.
Pilar C – Coordinación institucional: La implementación efectiva exige esfuerzos colectivos mediante comisiones interministeriales, unidades técnicas y procesos participativos con comunidades, sector privado y sociedad civil. Experiencias en Uruguay, Brasil y Zambia evidencian que la articulación multinivel refuerza los resultados.
Pilar D – Principios guía: Es clave establecer sistemas de monitoreo, reporte y verificación (MRV) que rastreen flujos y permitan medir impactos sociales y ambientales, bajo principios de equidad, justicia y participación. Modelos como los de Suiza, Singapur y Colombia destacan la transparencia como habilitadora de un mayor financiamiento.
Promoviendo diálogos regionales para compartir experiencias y recomendaciones para las NDCs 3.0
De manera complementaria, el 15 de agosto de 2025 GFLAC llevó a cabo un taller virtual organizado junto con el Centro de Colaboración Regional de ONU Cambio Climático (RCC-CMNUCC) y el NDC Partnership, alineado en la discusión de lineamientos, compartir experiencias y presentar herramientas prácticas para operacionalizar las recomendaciones sobre financiamiento climático en las NDCs 3.0. Participaron representantes de gobiernos, bancos de desarrollo, sector privado, cooperación internacional, academia y sociedad civil. Entre los principales hallazgos destacan (ver la relatoría completa del taller aquí):
Integración del financiamiento climático en las NDCs – Se destacó la importancia de acompañar las NDCs 3.0 con diagnósticos de costos claros, planes de inversión robustos y la inclusión transversal del financiamiento en los presupuestos nacionales. También se subrayó la necesidad de diversificar las fuentes (públicas, privadas e internacionales) y de crear instrumentos innovadores, como canjes de deuda o la eliminación gradual de subsidios fósiles.
Buenas prácticas replicables en la región – Se resaltaron experiencias exitosas, como créditos verdes, microfinanzas comunitarias, canjes de deuda y la emisión de bonos verdes. Asimismo, se identificó la importancia de fortalecer la cooperación internacional, los marcos regulatorios y la articulación entre distintos niveles de gobierno para facilitar un financiamiento más transparente y accesible.
Colaboración multisectorial y justicia climática – El éxito de las NDCs depende de la participación activa de los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y las comunidades locales. Incorporar saberes indígenas, promover la justicia climática y garantizar procesos participativos y transparentes fueron señalados como elementos esenciales para aumentar la ambición climática y transformar compromisos en resultados concretos.
Por último, el análisis del documento y las discusiones del taller convergen en una idea central: el éxito de las NDCs 3.0 dependerá de que sean concebidas no solo como compromisos políticos, sino como hojas de ruta financieras viables e implementables. Esto implica contar con diagnósticos claros de costos, estrategias nacionales y sectoriales bien diseñadas, mecanismos de coordinación inclusivos y sistemas robustos de monitoreo. De esta manera, NDCs 3.0 podrán movilizar recursos sostenibles, generar confianza y guiar transformaciones estructurales hacia un desarrollo bajo en carbono, resiliente y justo para América Latina y el Caribe.


.png)
