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  • Ileana Lara (Paso Verde A.C.)

La Lucha por la voz de los Pueblos Indígenas, entrevista con la indígena Lickanantay Jacqueline Ávil


La vigésimo quinta Conferencia de las Partes por el Cambio Climático (COP25) se desarrolló en Madrid del 2 al 13 de diciembre del pasado año, tras ser trasladada desde Chile a causa del estallido social. Aunque las COP a lo largo de los años nos han traído avances importantes, como el Acuerdo de París, muchos opinamos que el evento no está a la altura de lo que predica en temas de inclusión, ambición climática y justicia social.

Dentro de este grupo se encuentra Jacqueline Ávila Vilca, mujer

indígena Lickanantay de San Pedro de Atacama, Chile; presidenta de la organización “Consejo de Mujeres y dos Espíritus Lickanantay”, y dirigente desde los 16 años. Ella ha tenido la oportunidad de asistir a tres de estas importantes conferencias y ha accedido a compartirnos sus experiencias y opiniones.

Estructura de la COP, Invisibilización y Exclusión

La COP está integrada por los Estados (Partes), las empresas y la sociedad civil; y el evento se divide en dos zonas: la zona verde y la zona azul. En la zona azul se llevan a cabo las negociaciones, dirigidas por los Estados y grandes empresas; y para Jacqueline, esta exclusión tiene el fin de guardar apariencias y evitar reclamos.

Parte de la sociedad civil logra entrar a la zona azul, aunque únicamente como observadores. Estos pueden opinar, más no votar en las negociaciones abiertas y no entran a las negociaciones cerradas, exclusivas para la acreditación de Países Parte. Jacqueline ha estado en las negociaciones como País Parte y afirma que en estas mesas a lo mucho el 10% son mujeres y cuando hablan, suelen ser ignoradas. La COP está lejos de la paridad de género y Jacqueline siente que aún somos vistas como un “objeto de diversión” cuya opinión no es valorada.

Otro grupo “mutilado” son los indígenas. Jacqueline ha visto y vivido discriminación mediante invisibilización, exclusión y el uso de la fuerza. Tan sólo en esta COP, mujeres indígenas fueron golpeadas durante una protesta y a ella intentaron correrla de una reunión. La prensa también forma parte de la discriminación, ya que excluye de sus notas las acciones y voces indígenas.

Los testimonios de Jacqueline dejan ver que la lucha en contra de la discriminación, la invisibilización y la inequidad de género, es más grande aún, pues ocurren en el mismo organismo cuya finalidad es combatirlas.

La deuda a los indígenas Latinoamericanos

Otro punto a tomar en cuenta en esta COP es el cambio de sede de último momento de Chile a España. Éste supuso un fuerte golpe para las y los Latinoamericanos. Los viáticos ya pagados no fueron reembolsados y pocos miembros de la sociedad civil pudieron cubrir el gasto doble. Jacqueline cree que este cambio fue intencional, ya que los países de América Latina están protestando y “mantener la COP en América Latina, como correspondía, hubiera movilizado a toda la región y hubiéramos armado una protesta tal, que la COP se hubiera firmado a favor de la sociedad civil”.

Esto se vio reflejado durante la protesta que organizaron las y los Latinoamericanos el último miércoles del evento; en el que se manifestaron de manera pacífica para exigir resultados a los líderes mundiales con un tradicional cacerolazo. La respuesta de la guardia de la ONU fue excesiva, sacando por la fuerza a las y los observadores aunque no estuvieran el la protesta, impidiendo su ingreso e incluso llegando a la violencia física, al golpear a dos mujeres indígenas.

La Cumbre de las Partes debe ser un ejemplo de respeto, valorización y representatividad de todos los grupos vulnerados por la crisis climática actual, y debería tener la responsabilidad de incluirlos en las tomas de decisiones que tanto les afectan, en lugar de violentarlos.

Este año, al menos, se ingresaron puntos importantes en equidad y paridad de género y, por otro lado, el grupo de Jacqueline planteó convertir a las Naciones Indígenas del Mundo en un cuarto interesado: “Así seríamos 1) Estados, 2) empresas, 3) sociedad civil y 4) Naciones Indígenas del Mundo, para sentarnos en las negociaciones, poder definir nuestros destinos y lograr proteger la naturaleza.”.

Esta cooperación/ de intereses contemplaría no sólo los derechos humanos de los grupos vulnerados, sino que se alinearía completamente a los objetivos mundiales para la sostenibilidad (Objetivos de Desarrollo Sostenible), pues, como bien dice Jacqueline:

“Las Naciones Indígenas somos el 5% de las personas, pero protegemos el 80% del planeta. ¡No somos pueblos indígenas defendiendo la naturaleza, somos la naturaleza defendiéndose!”.

*Para leer las declaraciones completas de Jacqueline Ávila Vilca, visiten la página www.pasoverde.org

#BoletínAbril2020

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